martes, 3 de mayo de 2011

En que formas se puede comer helado

En que formas o formatos se puede comer helado, ...diversas, diria yo, y depende de la cultura de cada pais, por ejemplo en Argentina el helado es bastante particular, se sirve en el famoso cucurucho, que es armado con una paleta dandole forma conica al helado, y montandolo sobre el cucurucho, tambien estan los vasitos de masa, que es como una oblea,, que se arman de la misma manera, en paises de Europa se sirve en forma de bochas,...Tambien existen en argentina las capelinas, o canastitas, en algunos lugares, cubanitos rellenos con helado y bañados, y bueno los famosos helados de palito.
En otras epocas cuando yo ni habia nacido todavia, existian, los famosos, sandwiches.
Y las casatas...
Ahora hay una nueva forma que es el helado a la plancha, lo cual consiste en una plancha de acero inoxidable, con temperaturas bajo cero, donde se les vuelca en algunos casos helado liquido y se va girando y dando vueltas hasta solidificar y servirlo en vasitos, y en otros casos helado ya mantecado, que se mezcla de la misma manera en la plancha y luego en ambos casos se le incorporan ingredientes a gusto y piaccere del degustador, como puede ser frutas secas, frutas frescas, chocolate, cereales, y muchos mas sabores...

lunes, 2 de mayo de 2011

"Tomar alimento y bebidas heladas es una costumbre muy antigua. Se cuenta que Alejandro Magno mandaba traer nieve de las montañas para refrescar los vinos y también algunos alimentos;
Es muy difícil establecer cual es el origen del helado, ya que el concepto del producto ha sufrido sucesivas modificaciones en la medida del avance tecnológico, de la generalización de su consumo y de las exigencias de los consumidores.
Pero a pesar de todo ello podemos fijar un primer hito en la historia de las bebidas heladas o enfriadas con nieve o hielo en las cortes babilonias, antes de la era cristiana.
Por otra parte, también se cuenta que el Emperador Romano Nerón enfriaba sus jugos de fruta y sus vinos con nieve o hielo traídos de las montañas por sus esclavos.
Durante la Edad Media, en las cortes Árabes, se preparaban productos azucarados con frutas y frutas o zumo de estas enfriadas con nieve (sorbetes).
Marco Polo en el siglo XIII, al regresar de sus viajes al Oriente, trajo varias recetas de postres helados usados en China durante cientos de años, los cuales se implantaron con cierta popularidad en las cortes italianas.
Al casarse Catalina de Médicis con Enrique II de Francia, su cocinero llevó estas primitivas recetas de helados a la corte francesa, guardándose las mismas con mucho secreto. En Francia se añadió huevo a las recetas. Una nieta de Catalina se casa con un príncipe inglés, llevando así el helado a Inglaterra, a su cocinero se atribuye también el empleo de la leche. De esta manera se fueron difundiendo estos productos en Europa, llevándose luego a América durante la época de la colonización.
En el año 1660, el siciliano Francisco Procope abre un establecimiento en París, donde alcanzó gran fama con sus helados. El rey Luis XIV lo llevó a su presencia para felicitarlo por su producto. Se puede considerar a este establecimiento como la primera heladería existente. 
Un gran avance en esta industria es el descubrimiento del descenso crioscópico (descenso de la temperatura de solidificación) de las soluciones de sal (salmueras) las cuales permitían que utilizando un balde rodeado con una mezcla de hielo y sal o de agua y sal a bajas temperaturas, se congelaran batiendo bebidas y jugos de frutas azucarados, dando lugar a los primeros helados de textura cremosa.
Pero podemos preguntarnos, ¿como obtenían y o conservaban el hielo hasta entonces? Mucho tiempo antes se había descubierto que se podía almacenar hielo del invierno en pozos bajo tierra que se tapaban con paja y ramas de roble, hasta que en el siglo XIX, se inventaron las primeras máquinas de hacer hielo, lo que propició la producción en masa. Ya en ese tiempo en algunos hogares se conservaba el hielo en cajas hechas de madera y corcho.
Como vemos, el helado en sus orígenes no era un producto lácteo, sino más bien frutal, los sorbetes; pero con el correr del tiempo, la leche y los derivados lácteos comienzan a utilizarse en pequeñas proporciones y luego masivamente hasta tal punto que hoy en día los helados tienen como constituyentes básicos, en la mayoría de los casos, la leche y/o la nata.
También  podemos decir que la fabricación de helados ha sufrido una gran revolución en nuestro siglo por el perfeccionamiento de los sistemas de frío y una maquinaria que ha permitido mejorar la producción, unido a la mejora de las normas de higiene en su elaboración.
Aunque también esta revolución unida a los avances de la química y al descubrimiento de los conservantes, esencias saborizantes y colorantes, ha traído un nuevo tipo de helado, el helado industrial o químico, helado preparado para la gran distribución en grandes superficies y en cualquier tipo de establecimientos, de baja calidad y a precios inferiores, aunque en muchos casos es hasta más caro y que no tiene las mismas propiedades alimenticias que el helado natural. Por eso y ante el uso generalizado de estos productos por la mayoría de los heladeros y la gran presencia en publicidad de los fabricantes de preparados y esencias, en algunos medios especializados, dicen que un heladero tiene que ser un artista en las presentaciones de sus productos y también un buen cocinero y químico, cosa esta última que no es cierta, ya que el único conocimiento de química que debe de tener un heladero es el de los productos que usa para higienizar sus instalaciones, maquinaria y utensilios.       "  

viernes, 22 de abril de 2011

"También es diferente la composición del helado industrial, el cual respecto al artesanal contiene más grasa. De hecho, en el helado artesanal se parte de la ausencia total de grasa (como por ejemplo, en los helados de fruta), a un contenido de grasa del 4-5% para las cremas.

En el helado industrial el contenido de grasas es muy variable, se va de un 7% a un 18% en los helados premium. 
La diferente cremosidad y estructura de estos dos tipos de helados se debe a la tecnología empleada para elaborar dichos productos: en el helado industrial se usan grandes congeladores en continuo, con la introducción de elevadas cantidades de aire (se llega a un overrun del 100%); en el helado artesanal, por el contrario, se utilizan máquinas pequeñas de laboratorio, con una introducción de aire en porcentaje muy inferioren un rango del : 25-35%; que permiten realizar cantidades menores de producto pudiendo así, servir siempre un helado fresco.

De todo esto, se deduce que son productos que nacen de tecnologías, filosofías de elaboración y tradiciones completamente diferentes..
En el helado artesanal, en efecto, se reconoce la creatividad y fantasía de la tradición italiana.
Además de los sabores tradicionales, cada heladero presenta sus propias recetas, en parte siguen la tradición y otras son completamente originales. Cada recipiente de helado se expone de manera que los ojos se sacien antes que el paladar
En los mostradores de las heladerías tradicionales el helado se exhibe como verdaderos triunfos, con decoraciones de fruta y salsa, donde los ingredientes frescos se combinan con el helado de manera muy sugestiva." (sic)
"También es diferente la composición del helado industrial, el cual respecto al artesanal contiene más grasa. De hecho, en el helado artesanal se parte de la ausencia total de grasa (como por ejemplo, en los helados de fruta), a un contenido de grasa del 4-5% para las cremas.
En el helado industrial el contenido de grasas es muy variable, se va de un 7% a un 18% en los helados premium. 
La diferente cremosidad y estructura de estos dos tipos de helados se debe a la tecnología empleada para elaborar dichos productos: en el helado industrial se usan grandes congeladores en continuo, con la introducción de elevadas cantidades de aire (se llega a un overrun del 100%); en el helado artesanal, por el contrario, se utilizan máquinas pequeñas de laboratorio, con una introducción de aire en porcentaje muy inferioren un rango del : 25-35%; que permiten realizar cantidades menores de producto pudiendo así, servir siempre un helado fresco.

De todo esto, se deduce que son productos que nacen de tecnologías, filosofías de elaboración y tradiciones completamente diferentes..
En el helado artesanal, en efecto, se reconoce la creatividad y fantasía de la tradición italiana. Es suficiente ver la gran variedad de sabores y recetas diferentes que las heladerías y PreGel proponen para poder comprender todo esto.
Además de los sabores tradicionales, cada heladero presenta sus propias recetas, en parte siguen la tradición y otras son completamente originales. Cada recipiente de helado se expone de manera que los ojos se sacien antes que el paladar
En los mostradores de las heladerías tradicionales el helado se exhibe como verdaderos triunfos, con decoraciones de fruta y salsa, donde los ingredientes frescos se combinan con el helado de manera muy sugestiva." (sic)

martes, 19 de abril de 2011


"No sólo satisface todos tus sentidos, también es una buena fuente de vitaminas, minerales, carbohidratos, proteínas, fibra y lípidos.
Delicioso y refrescante, el helado es un placer que a todos nos fascina. Comerlo es una experiencia que disfrutas al máximo, pero además te aporta una gran cantidad de nutrientes y es parte de una alimentación correcta, según el Instituto Nacional de Nutrición Mexicano. El helado es una buena fuente de vitaminas, minerales, carbohidratos, proteínas, fibra y lípidos, porque contiene ingredientes como leche, fruta, nueces, chocolate, etcétera.
heladoPero para ti que cuidas tu alimentación y tu peso, qué mejor que consumir helado en su versión light, que no sólo es delicioso, sino además tiene todos los beneficios para tu salud y menos azúcar, por lo tanto es bajo en calorías (aprox. 80 por porción). Los helados light están endulzados con sustitutos de azúcar que sí pueden consumir los niños, las mujeres embarazadas y las personas con diabetes.
NUESTRA EXPERTA
Ana María González García es licenciada en Nutrición y Ciencias de los Alimentos por la Universidad Iberoamericana. Está certificada por el Colegio Mexicano de Nutriólogos y diplomada en Diagnóstico y Tratamiento Multidisciplinario en Trastornos de la Alimentación. Es consultora en Nutrición Clínica en el Hospital Ángeles de Las Lomas y asesora de temas de alimentación en distintos colegios y empresas. Además es socia fundadora de un despacho de consultoría para empresas, en conocimientos bien fundamentados sobre nutrición.
¿Es cierto que el helado de vainilla es bueno para una dieta?
Me imagino que te refieres a una dieta baja en calorías, y el helado de vainilla no tiene por qué ser ni mejor ni peor para una dieta. Aporta 150 calorías por porción, por sí solo no te hace bajar de peso. Si quieres consumir helado de vainilla con menos calorías, prueba el helado light de vainilla, que te ayudará a no pasarte de las calorías que necesitas.
¿Es cierto que los productos light engordan más que los normales?
No es que engorde como tal ningún producto, la realidad es que un producto light tiene menos calorías que uno normal. Esto ayuda a consumir menos calorías y no pasarte y no engordar. Hay muchos mitos, pero si es light y es una empresa responsable, es que en verdad sí tiene menos calorías. El helado light tiene sólo 79 calorías por porción y no tiene por qué engordarte más. Sin embargo, muchas veces cuando oyes que es un producto light, te das más permiso de comerte cuatro bolas en vez de dos y sumas más calorías que si consumieras sólo dos bolas de un helado normal. Hay que ser responsables y consumir una cantidad igual que como si fuera un producto normal, para que realmente consumamos menos calorías.
¿Una persona anémica puede comer helado?
Sí, no hay ningún problema, una persona anémica debe tratar de complementar su alimentación con alimentos ricos en hierro como carne roja, vísceras, huevos, espinacas o vegetales de hoja verde combinados con alimentos ricos en vitamina C, por ejemplo, una ensalada de espinacas con limón. Si te comes un bistec y luego un helado de postre, esto te ayudará a consumir mejor el hierro que necesites, pero el helado lo puedes consumir sin ningún problema.
¿El helado es antidepresivo o por qué lo comemos cuando estamos depre?
Pues sí, creo que todos o casi todos alguna vez cuando estamos tristes o deprimidos, nos consolamos con el helado. Esto viene porque cuando somos chicos generalmente nos premian si nos portamos bien, mamá nos dice que vayamos por un helado, en la fiesta y en momentos de alegría hay helado. Esto hace que relacionemos el helado con momentos de felicidad, y cuando estamos tristes nos remontamos a nuestra infancia. Pero te recomiendo que lo disfrutes y que no lo uses como antidepresivo, no sólo tomarlo cuando estemos tristes o deprimidos.
¿Es verdad que el helado de limón es bueno para cicatrizar una operación de anginas?
El helado de limón generalmente se recomienda después de una operación de anginas, es una nieve con base de agua, de consistencia suave que no raspa la herida de la operación. Como está elaborado con limón, la vitamina C ayuda a cicatrizar cualquier herida de anginas y del cuerpo, y se vuelve ideal por su consistencia y por la vitamina C, y es delicioso."

lunes, 18 de abril de 2011


"El origen de los helados es muy antiguo. Los chinos mezclaban la nieve de las montañas con miel y frutas, y los califas de Bagdad la mezclaban con zumos de frutas.

Le dieron el nombre de sharbets, que significa bebida, de donde procede la palabra sorbete empleada hoy en día. Fue Marco Polo quien introdujo en Europa las fórmulas aprendidas en sus viajes para la preparación de helados, y durante mucho tiempo, por los pocos medios de que se disponía para su preparación, fueron únicamente manjar de reyes.
A estos primeros helados de agua siguieron los de leche, que comenzaron a popularizarse cuando en 1660 el italiano Procopio abrió en París el Café Procope.
Desde la época de Marco Polo hasta nuestros días se han producido muchos descubrimientos que han favorecido el desarrollo y perfeccionamiento de este producto, el más consumido durante el verano, y que han conducido hasta el helado industrial, cuya elaboración ha sido posible gracias a inventos como el de la americana Nancy Johnson, que en 1846 creó la primera heladora automática.
El helado se compone de entre un 13 y un 23 por ciento de azúcares: sacarosa, dextrosa, fructosa, jarabe de glucosa y maltodextinas; un 5 a 10 por ciento de grasas: leche, mantequilla, nata y aceites vegetales; un 8 a 12 por ciento de sólidos lácteos no grasos: leche, suero de leche y caseinatos; edulcorantes; colorantes; aromatizantes; estabilizantes y emulsionantes: semillas, algas, proteínas y pectinas; reguladores de acidez: ácidos, bases y sales, y principalmente ácido cítrico; y agua incolora, inodora e insípida.
Además, existen otros ingredientes tradicionales en la elaboración de los helados, como la yema de huevo, el cacao, el chocolate y las bebidas alcohólicas. Todos estos ingredientes, que son sometidos regularmente a controles microbiológicos para garantizar su calidad, dan como resultado el más apetitoso de los productos veraniegos.
Tal vez el paso más importante en su elaboración sea la pasteurización, es decir, el tratamiento térmico al que se somete a la mezcla de helado. Durante esta etapa se desnaturalizan las proteínas del suero y se produce una absorción de agua más rápida; actúan los emulsionantes; las grasas se vuelven líquidas por el calor y se dispersan uniformemente; y se elimina la posible contaminación bacteriológica existente.
El consumo de helado, aunque se dispara en el verano, ha dejado de ser exclusivo del periodo estival y ha comenzado a aumentar de manera general en los países en los que tradicionalmente se ha tomado sólo en la época estival. Y es que el helado, por su mezcla de ingredientes de alta calidad, resulta nutritivo, refrescante y fácil de digerir.
Su valor nutricional viene dado por su contenido en grasa -leche entera con un 26 por ciento de materia grasa y leche desnatada con un contenido del 1 por ciento-, además de las incorporadas por el cacao y los frutos secos, que contienen todos los aminoácidos esenciales para la vida. También hay que destacar las vitaminas solubles en grasa y agua, fundamentalmente A, D, K, y F; los minerales proporcionados por los productos lácteos, zumos y frutas (calcio, sodio, potasio, magnesio, etc.); y las calorías de los carbohidratos y grasas que intervienen en la composición del helado.
El helado, un pecado concedido
Refrescante y que quita la sed, el helado –más concretamente el sorbete, llamado sharbat- ha sido inventado por los Árabes; entre estas poblaciones era de uso práctico el conservar en la “neveras” la nieve caída en invierno y utilizarla en verano añadiéndole zumo de limón, azúcar y aromas de fruta.
La llegada del helado a Italia, comienza justamente con la invasión árabe de Sicilia. En 1500, en la Corte de los Medicis, un tal Bernardo Buontalenti inauguró la tradición siciliana del sorbete, que antiguamente era preparado con la nieve del Etna, a la que se añadía el zumo del limón.
No obstante haber sido considerado durante largo tiempo un genero “superfluo”, en realidad el helado es un óptimo alimento, sobre todo si es sustitutivo de otro y no un añadido: después de una comida hipocalórica, por ejemplo, va bien también un helado de crema. También en la dieta el helado es considerado como un óptimo integrador: contiene proteínas, lípidos, azucares solubles, vitaminas y sales minerales. Es preferible, obviamente, a la fruta (un sorbete contiene 100 calorías por 100 gramos, contra las 250/300 de un helado de crema).
El helado es óptimo si se consume después de las comidas o en su sustitución, aunque nunca una vez comenzada la digestión. Hoy las diferencias entre el helado artesanal y el industrial son mínimas y además el helado industrial presenta mayores garantías de higiene y control, además de aportar menos calorías respecto a la versión artesanal.
Apetitosos y nutritivos
El helado, por ser habitualmente una mezcla de alimentos de calidad (leche, yogur, frutas y frutos secos, etc.), resulta refrescante, sabroso, nutritivo y de fácil digestión. El helado de "primera calidad" es el que contiene mayor proporción de grasa, lo que contribuye a su excelente palatabilidad y cremosidad (10 gramos de grasa por cada 100 gramos de helado, a diferencia de los de leche, que contienen cerca del 6%). Está menos oreado (contiene menos aire en la mezcla) que los helados más comunes e incluye saborizantes de buena calidad, como la fruta natural.
El valor nutricional del helado depende de sus componentes: cantidad de agua (85%-90% en polos y sorbetes, y 50%-60% en los de crema o leche), de leche (entera, desnatada, en polvo), mantequilla, nata, grasas vegetales (fundamentalmente, grasa de coco o palma hidrogenadas), azúcar común o sacarosa, jarabe de glucosa (líquido viscoso constituido por solución de azúcar en agua), frutos secos, concentrados de zumos, frutas (frescas, almíbar…), pralines, yema de huevo, chocolate, turrón, galletas, bizcochos, etc.
Podemos considerar definitivamente a los helados no como una simple golosina o refresco veraniego, sino como un postre delicioso y nutritivo compatible con una dieta equilibrada, tanto en la niñez como en la etapa adulta.
Una bola de helado puede combinarse con fruta fresca, una merienda o postre delicioso, saludable y rico en vitaminas que puede alegrar nuestro menú."

viernes, 15 de abril de 2011

"Según la Asociación Internacional de Productos Lácteos (2006), las estadísticas de consumo mundial de helado son (litros al año/habitante): Nueva Zelanda (26,3), Estados Unidos(24,5), Canadá (17,8), Australia (17,8), Suiza (14,4), Suecia (14,2), Finlandia (13,9), Dinamarca (9,2), Italia (8,2), Chile (6,3), Francia (5,4), Argentina (4,0), Alemania (3,8), China (1,8). "